Última actualización: Julio 2017

ORACIONES



En este apartado ponemos a vuestra disposición varias oraciones para que las tengáis lo más a mano posible. Como veréis, hay oraciones especiales para ser rezadas durante el mes en curso y oraciones que pueden ser rezadas a diario. Por último, incluimos un apartado de oraciones que la propia Virgen María ha sugerido a través de sus mensajes.

Oraciones para rezar durante el mes de Julio.
Devoción a Nuestra Señora del Carmen

Según tradición carmelita, el día de Pentecostés, ciertos piadosos varones, que habían seguido la traza de vida de los Profetas Elías y Eliseo, abrazaron la fe cristiana; siendo ellos los primeros que levantaron un templo a la Virgen María en la cumbre del Monte Carmelo, en el lugar mismo desde donde Elías viera la nube, que figuraba la fecundidad de la Madre de Dios. Estos religiosos se llamaron Hermanos de Santa María del Monte Carmelo, y pasaron a Europa en el siglo XIII , con los Cruzados, aprobando su regla Inocencio IV en 1245, bajo el generalato de San Simón Stock.

El 16 de julio de 1251, la Virgen María se apareció a ese su fervoroso servidor, y le entregó el hábito que había de ser su signo distintivo. Inocencio bendijo ese hábito y le otorgó varios privilegios, no sólo para los religiosos de la Orden, sino también para todos los Cofrades de Nuestra Señora del Monte Carmelo. Llevando éstos el escapulario, que es la reducción del que llevan los Carmelitas, participan de todos los méritos y oraciones de la Orden y pueden esperar de la Stma. Virgen verse pronto libres del Purgatorio, si hubieran sido fieles en observar las condiciones impuestas para su uso. En este día pidamos acrecentamiento de devoción a María Santísima que tan espléndida es con sus devotos; pues promete a los que llevaren puesto su santo escapulario la eterna salvación y el alivio y abreviación de las penas del Purgatorio.

Vayamos a María, quien nos llama con su voz dulcísima de Madre.

ORACIÓN
¡Oh Virgen Santísima Inmaculada,
belleza y esplendor del Carmen!
Vos, que miráis con ojos de particular bondad
al que viste vuestro bendito Escapulario,
miradme benignamente y cubridme
con el manto de vuestra maternal protección.
Fortaleced mi flaqueza con vuestro poder,
iluminad las tinieblas de mi entendimiento
con vuestra sabiduría, aumentad en mí la fe,
la esperanza y la caridad.
Adornad mi alma con tales gracias y virtudes
que sea siempre amada
de vuestro divino Hijo y de Vos.
Asistidme en vida, consoladme cuando muera
con vuestra amabilísima presencia,
y presentadme a la augustísima Trinidad
como hijo y siervo devoto vuestro,
para alabaros eternamente
y bendeciros en el Paraíso.
Amén.

ACCIÓN DE GRACIAS Y OFRECIMIENTO
¡Oh Virgen Santa del Carmen!
Jamás podremos corresponder dignamente
a los favores y gracias que nos has hecho
al darnos tu santo Escapulario.
Acepta nuestro sencillo,
pero hondamente sentido,
agradecimiento y, ya que nada
te podemos dar que sea digno de Ti
y de tus mercedes, ofrecemos nuestro corazón,
con todo su amor, y toda nuestra vida,
que queremos emplear en el amor
y servicio de tu Hijo Señor nuestro,
y en propagar tu dulce devoción,
procurando que todos nuestros
hermanos en la fe,
con los cuales la divina Providencia
nos hace convivir y relacionar,
estimen y agradezcan tu gran don,
vistiendo el santo Escapulario,
y que todos podamos vivir
y morir en tu amor y devoción.
Amen.

ORACIÓN PARA ALCANZAR SU AMOR
¡Oh Virgen del Carmen, María Santísima!
Vos sois la criatura más noble,
la más sublime, la más pura,
más bella y más santa de todas.
¡Oh si todos os conocieran,
Señora y Madre mía,
si todos os amaran como Vos merecéis!
Pero me consuelo porque tantas
almas dichosas en el Cielo y en la tierra
viven enamoradas de vuestra bondad y belleza.
Y me alegro más porque Dios os ama a Vos sola
más que a todos los hombres y ángeles juntos.
Reina mía amabilísima, yo, miserable pecador,
también os amo, pero os amo poco
en comparación de lo que Vos merecéis;
quiero, pues, un amor más grande
y tierno hacia Vos,
y esto Vos me lo habéis de alcanzar,
ya que amaros a Vos y llevar
vuestro Santo Escapulario es una señal
de predestinación a la gloria,
y una gracia que Dios no concede
sino a los que eficazmente quiere salvar.
Vos, pues, que todo lo alcanzáis de Dios,
conseguidme esta gracia:
que mi corazón arda en vuestro amor,
conforme al afecto que Vos me mostráis;
que os ame como verdadero hijo,
ya que Vos me amáis con el amor
más tierno de Madre, para que,
uniéndome con Vos por el amor aquí en la tierra,
no me separe de Vos después en la eternidad.
Amén.

ORACIÓN A LA BEATÍSIMA VIRGEN DEL MONTE CARMELO
¡Oh piadosísima Virgen!
Vos, que nueve siglos antes de existir
fuisteis vista en profecía
por el siervo de Dios
nuestro Padre San Elías,
y venerada por sus hijos allá en el Carmelo...
Vos, que en carne mortal os dignasteis visitarles
y les dispensasteis celestiales consuelos...
Vos, que vigiláis siempre por la virtuosa familia
que tuvo por Superior
a vuestro estimado hijo San Simón Stock,
por Padres y reformadores a la Seráfica Virgen
y mística Doctora Santa Teresa de Jesús
y al esclarecido y extático San Juan de la Cruz,
así como por una de sus dignísimas hijas
a la ejemplar Esposa de Jesucristo
Santa María Magdalena de Pazzis,
vuestra devotísima sierva...
Vos, que engalanasteis a dicha Orden
con la estimable prenda del Santo Escapulario..,
y, en fin, Vos, que de tantas maneras
habéis demostrado vuestro cariñoso amor
a los carmelitas y sus allegados,
recibid benévola mi corazón ardiente
de fervoroso entusiasmo
hacia la más pura de las criaturas
y la más candorosa de las madres.
No permitáis, Señora, que el león rugiente
asuste mi espíritu en el camino de la perfección,
y haced que logre arribar
a salvamento en la gloria,
como lo habéis alcanzado
de vuestro Divino Jesús
para los que, invocándoos con fe
e imitando vuestras virtudes,
murieron píamente con vuestra enseña.
Amén.

Oraciones para rezar a diario
Rezo del Santísimo Rosario
¿Qué es el Santo Rosario?

Hasta ahora se ha considerado como la mejor definición del Rosario, la que dio el Sumo Pontífice San Pío V en su "Bula" de 1569: "El Rosario o salterio de la Stma. Virgen, es un modo piadosísimo de oración, al alcance de todos, que consiste en ir repitiendo el saludo que el ángel le dio a María; interponiendo un Padrenuestro entre cada diez Avemarías y tratando de ir meditando mientras tanto en la Vida de Nuestro Señor".

El Rosario constaba de 15 Padrenuestros y 150 Avemarías, en recuerdo de los 150 Salmos. Ahora son 20 Padrenuestros y 200 Avemarías, al incluir los misterios de la luz.

La palabra Rosario significa "Corona de Rosas". Nuestra Señora ha revelado a varias personas que cada vez que dicen el Ave María le están dando a Ella una hermosa rosa y que cada Rosario completo le hace una corona de rosas. La rosa es la reina de las flores, y así el Rosario es la rosa de todas las devociones, y por ello la más importante de todas.

El Rosario esta compuesto de dos elementos: oración mental y oración verbal. En el Santo Rosario la oración mental no es otra cosa que la meditación sobre los principales misterios o hechos de la vida, muerte y gloria de Jesucristo y de su Santísima Madre. Estos veinte misterios se han dividido en cuatro grupos: Gozosos, Luminosos, Dolorosos y Gloriosos. La oración verbal consiste en recitar quince decenas (Rosario completo) o cinco decenas del Ave María, cada decena encabezada por un Padre Nuestro, mientras meditamos sobre los misterios del Rosario.

La Santa Iglesia recibió el Rosario en su forma actual en el año 1214 de una forma milagrosa: cuando Nuestra Señora se apareciera a Santo Domingo y se lo entregara como un arma poderosa para la conversión de los herejes y otros pecadores de esos tiempos. Desde entonces su devoción se propagó rápidamente alrededor del mundo con increíbles y milagrosos resultados.

Entre las varias formas y modos de honrar a la Madre de Dios, optando por las que son mejores en si mismas y más agradables a Ella, es el rezo del Santo Rosario la que ocupa el lugar prominente.

 Vale la pena recordar que entre las variadas apariciones de la Santísima Virgen, siempre Ella ha insistido en el Rezo del Rosario. Es así como, por ejemplo, el 13 de Mayo de 1917 en un pueblo de Portugal llamado Cova de Iria, la Santísima Virgen insiste con vehemencia el rezo del Rosario a los tres pastorcitos, en una de sus muchas apariciones a estos tres videntes.

Siendo un sacramental, el Santo Rosario contiene los principales misterios de nuestra religión Católica, que nutre y sostiene la fe, eleva la mente hasta las verdades divinamente reveladas, nos invita a la conquista de la eterna patria, acrecienta la piedad de los fieles, promueve las virtudes y las robustece. El Rosario es alto en dignidad y eficacia, podría decirse que es la oración mas fácil para los sencillos y humildes de corazón, es la oración mas especial que dirigimos a nuestra Madre para que interceda por nosotros ante el trono de Dios.

 El paso del tiempo, las costumbres modernas, y la innovación de formas de oración, no pueden dejar a un lado el rezo del Santa Rosario. De hecho, los Santos Padres y los Santos han tenido una profunda devoción a este sacramental, nosotros como católicos y como amantes de la Reina del Cielo hemos de ser fervientes devotos del Rosario. Es digno de recordar que la familia que reza unida permanece unida.

Que la recitación piadosa y consciente del Santo Rosario nos traiga la paz al alma y nos una mas estrechamente a María para vivir auténticamente nuestro cristianismo.

Modo de rezarlo

El siguiente enlace les conducirá a una página donde se explica con todo detalle el modo de rezar el Santísimo Rosario.

Rezo de la Coronilla de la Misericordia
Devoción a la Divina Misericordia

ORIGEN BÍBLICO DE ESTA DEVOCIÓN.

Dios mostró su musericordia cuando Adán y Eva pecaron. En la Revelación, Él mismo se manifiesta como "Misericordioso y clemente" (Exodo 34, 6-7).

La oración de los creyentes a la Misericordia Divina, ha dado lugar a hechos históricos, como: La salida de Egipto, el perdón de David, etc. La sagrada escritura tiene más de 300 citas. Pero los hombres ni valoramos, ni imploramos lo suficiente la Misericordia Divina, por eso Jesús se apareció en Polonia desde 1931 a 1938 a Sor Faustina Kowalska, encomendándole la misión de recordar a los hombres toda la verdad de la misericordia de Dios y, a la vez, enseñar nuevas formas de devoción y culto para pedir, y así lograr nuestra conversión de vida.

PALABRAS DE JESÚS A SANTA FAUSTINA

"Mi Misericordia es más grande que todas las miserias de tu alma y las del mundo entero. Por tu alma bajé del cielo a la tierra, y me dejé clavar en la cruz." (v,80)

"Cuando te acercas a la confesión, sumérgete en mi Misericordia con gran confianza. Si tu confianza es grande, mi generosidad no tendrá límites." (VI,6) "Quienes deciden no pasar por mi misericordia, (confesión) tendrán que pasar por la puerta de mi justicia." (III,39)

DOMINGO DE LA MISERICORDIA

" El Domingo siguiente al de pascua de resurrección se celebrará la fiesta de la misericordia. Ese día, los sacerdotes deberán predicar a las almas de mi infinita misericordia."(II,40) "El alma que acuda a la confesión y reciba la sagrada comunión, obtendrá el perdón total de sus culpas y del castigo."(III,138)

CUADRO DE JESÚS MISERICORDIOSO

Jesús dijo a sor Faustina: " pinta un cuadro según me estás viendo, con la invocación: "JESÚS CONFÍO EN TI". Quiero que se venere en el mundo entero."(I;18) "Los dos rayos que salen de mi corazón significan la sangre y el agua el día de mi sacrificio en la cruz. El pálido significa el agua, que purifica las almas. El rojo, la sangre que les da la vida."(I;130) "Prometo que el alma que venere ese cuadro, no se perderá. Prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre los enemigos y, sobre todo, a la hora de la muerte Yo mismo la defenderé con mi gloria."(I,18)

¿Qué es y cómo se reza la coronilla?

El Señor le dedicó 14 revelaciones: "Por medio de este rosario obtendrás todo, si lo que pides está de acuerdo con mi voluntad."(VI,93) "Quien lo rece, alcanzará gran misericordia en la hora de su muerte."(II,129) "Cuando los pecadores empedernidos recen este rosario, llenaré sus almas de paz, y será feliz la hora de su muerte."(v,124)

Comienza con un (1) PADRENUESTRO, AVE MARÍA Y CREDO, y luego con un rosario, reza 5 decenas. Cada decena comienza diciendo:

(2) "PADRE ETERNO, TE OFREZCO EL CUERPO, LA SANGRE, EL ALMA Y LA DIVINIDAD DE TU AMADÍSIMO HIJO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, COMO PROPICIACIÓN POR NUESTROS PECADOS Y LOS DEL MUNDO ENTERO."

(3) Sigue repitiendo 10 veces, en cada decena: "POR SU DOLOROSA PASIÓN, TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO."

(4) Al final del rosario se repite tres veces: "SANTO DIOS,SANTO FUERTE, SANTO INMORTAL, TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO."(I,197)

Por último, es bueno rezar la SALVE.

HORA DE LA MISERICORDIA

Jesús llamó" hora de la misericordia " a las 3 de la tarde, por ser la hora de su muerte diciendo: "A las 3 de la tarde implora mi misericordia, especialmente para los pecadores y, aunque sea por un momento, contempla mi pasión; sobre todo el abandono en el momento de mi agonía. Esta es la hora de la gran misericordia para todo el mundo. En esta hora no negaré nada al alma que lo pida por los méritos de mi pasión."(IV,59)

ORA CADA DÍA, A LAS TRES DE LA TARDE:

"Expiraste Jesús, pero tu muerte hizo brotar un manantial de vida para las almas, y el océano de tu misericordia inundó al mundo entero. ¡ Oh!, fuente de vida, insondable misericordia Divina, inunda al mundo entero derramando sobre nosotros hasta tu última gota de sangre."(IV,59)

Consagración al Inmaculado Corazón de María

Oh, inmaculado Corazón de María, Reina de los Cielos y la Tierra, y dulce Madre de los hombres, de acuerdo con tu ardiente deseo dado a conocer en Fátima, me consagro a Ti, a mi patria, y a toda la raza humana. Reina sobre nosotros y enséñanos, como lograr que el Corazón de Jesús reine y, triunfe sobre nosotros y alrededor de nosotros, como ha reinado y triunfado en Ti. Reina sobre nosotros, querida Madre, que seamos en ti en la prosperidad y la adversidad, en la alegría y en el dolor, en la salud y la enfermedad, en la vida y en la muerte.

Oh, compasivo Corazón de María, Reina de las Vírgenes, vela por nosotros, nuestras mentes y nuestros corazones, y presérvalos del diluvio de la impureza que Tú lamentaste con tanta pena en Fátima. Queremos ser puros a Tu semejanza. Queremos expiar por los muchos crímenes cometidos contra Jesús y contra Ti. Queremos atraer sobre nuestra patria y el mundo entero la paz de Dios en justicia y en caridad. Por lo tanto, ahora te prometemos imitar vuestras virtudes mediante la práctica de una vida cristiana sin buscar elogio humano.

Estamos resueltos a recibir la Sagrada Comunión regularmente y a rezar cinco estaciones del Santo Rosario cada día, junto con nuestros sacrificios, en el espíritu de reparación y penitencia.

Amen.

Oración de San Pío de Pietrelcina

Oh, Dios,
que a San Pío de Pietrelcina
sacerdote capuchino,
le has concedido
el insigne privilegio
de participar, de modo admirable,
de la pasión de tu Hijo:
concédeme, por su intercesión,
la gracia de...
que ardientemente deseo;
y otórgame, sobre todo,
que yo me conforme
a la muerte de Jesús
para alcanzar después
la gloria de la resurrección.

Gloria al Padre...(Tres veces)

Oración a San Miguel Arcángel

Arcángel San Miguel,
defiéndenos en la lucha,
se nuestro amparo contra la
malignidad y las insidias del
diablo, ¡Impérele Dios!, te
pedimos, suplicantes; y tú
Príncipe de la celeste milicia con
divino poder, lanza al infierno a
Satanás y a los demás espíritus
malignos que vagan por el
mundo para perder las almas.

Glorioso Arcángel, defiende
España y su Iglesia. Protege al
Papa, para que podamos ver
pronto el glorioso triunfo del
Inmaculado Corazón de María.

Amén.

Oración al Espíritu Santo

VEN, ESPÍRITU CREADOR
(Rezada a diario por el Papa Juan Pablo II)*

Ven, Espíritu Creador,
visita las almas de tus fíeles
y llena de la divina gracia los corazones,
que Tú mismo creaste.

Tú eres nuestro Consolador,
don de Dios Altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.

Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú, el dedo de la mano de Dios;
Tú, el prometido del Padre;
Tú, que pones en nuestros labios
los tesoros de tu palabra
enciende con tu luz nuestros sentidos;
infunde tu amor en nuestros corazones;
y, con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra débil carne.

Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto la paz,
sé Tú mismo nuestro guía,
y puestos bajo tu dirección,
evitaremos todo lo nocivo.

Por Ti conozcamos al Padre,
y también al Hijo;
y que en Ti, Espíritu de entrambos,
creamos en todo tiempo.

Gloria a Dios Padre,
y al Hijo que resucitó,
y al Espíritu Consolador,
por los siglos infinitos.
Amén.

V. Envía tu Espíritu y serán creados.
R. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos.
Oh Dios, que has iluminado los corazones
de tus hijos con la luz del Espíritu Santo;
haznos dóciles a tu Espíritu
para gustar siempre el bien
y gozar de su consuelo.

Por Jesucristo Nuestro Señor.
R. Amén.

*En Enero de 1980, Juan Pablo II, hablando a un grupo de la renovación carismática dijo:
"Yo desde pequeño aprendí a rezarle al Espíritu Santo. Cuando tenía 11 años, me entristecía porque se me dificultaban mucho las matemáticas. Mi padre, me mostró en un librito el Himno '"VEN CREADOR ESPIRITU"', y me dijo: Rézalo y verás que El te ayuda a comprender. Llevo mas de 40 años rezando este himno todos los días y he sabido lo mucho que ayuda el Divino Espíritu."

Rezo del Vía Crucis
¿En qué consiste?

Es recordar con amor y agradecimiento lo mucho que Jesús sufrió por salvarnos del pecado. Te animarás a cargar con las cruces de cada día, si recuerdas con frecuencia las estaciones o pasos de Jesús hasta su muerte en la Cruz.

Promesas a los devotos del Vía Crucis

A la edad de 18 años, Estanislao, joven español, ingresó al noviciado de los “Hermanos de las escuelas cristianas" , en Bugedo (Burgos, España). En la vida religiosa, este joven tomó los votos de religión que son: el cumplimiento de los reglamentos, avanzar en la perfección cristiana; y alcanzar el amor puro. En el mes de octubre de 1926, este hermano se ofreció a Jesús por medio de María Santísima. Poco después de haber hecho esta donación heroica de sí mismo, el joven religioso enfermó y meses después, murió. Fue en marzo de 1927. Según el maestro de novicios, Estanislao era un alma escogida de Dios que recibía mensajes del cielo. Sus confesores y teólogos reconocieron estos hechos sobrenaturales como actos insignes. Su director espiritual le había ordenado escribir todas las promesas transmitidas por Nuestro Señor, entre otras las relacionadas con los devotos del Vía Crucis.

¿Cuáles son las promesas de Jesús a los devotos del Vía Crucis?

1.- Yo concederé todo cuanto se me pidiere con fe, durante el rezo del Via Crucis.
2.- Yo prometo la vida eterna a los que, de vez en cuando, se aplican a rezar el Via Crucis.
3.- Durante la vida, yo les acompañaré en todo lugar y tendrán Mi ayuda especial en la hora de la muerte.
4.- Aunque tengan más pecados que las hojas de las hierbas que crece en los campos, y más que los granos de arena en el mar, todos serán borrados por medio de esta devoción al Via Crucis. (Nota: Esta devoción no elimina la obligación de confesar los pecados mortales. Se debe confesar antes de recibir la Santa Comunión.)
5.- Los que acostumbran rezar el Vía crucis frecuentemente, gozarán de una gloria extraordinaria en el cielo.
6.- Después de la muerte, si estos devotos llegasen al purgatorio, Yo los libraré de ese lugar de expiación, el primer martes o viernes después de morir.
7.- Yo bendeciré a estas almas cada vez que rezan el Via Crucis; y mi bendición les acompañará en todas partes de la tierra. Después de la muerte, gozarán de esta bendición en el Cielo, por toda la eternidad.
8.- A la hora de la muerte, no permitiré que sean sujetos a la tentación del demonio. Al espíritu maligno le despojaré de todo poder sobre estas almas. Así podrán reposar tranquilamente en mis brazos.
9.- Si rezan con verdadero amor, serán altamente premiados. Es decir, convertiré a cada una de estas almas en Copón viviente, donde me complaceré en derramar mi gracia.
10.- Fijaré la mirada de mis ojos sobre aquellas almas que rezan el Vía Crucis con frecuencia y Mis Manos estarán siempre abiertas para protegerlas.
11.- Así como yo fui clavado en la cruz, igualmente estaré siempre muy unido a los que me honran, con el rezo frecuente del Vía Crucis.
12.- Los devotos del Vía Crucis nunca se separarán de mí porque Yo les daré la gracia de jamás cometer un pecado mortal.
13.- En la hora de la muerte, Yo les consolaré con mi presencia, e iremos juntos al cielo. La muerte será dulce para todos los que Me han honrado durante la vida con el rezo del Vía Crucis.
14.- Para estos devotos del Vía Crucis, Mi alma será un escudo de protección que siempre les prestará auxilio cuando recurran a Mí.

¿Cómo se reza el Vía Crucis?

Ponemos a vuestra disposición un tríptico que hemos diseñado para que lo imprimáis y lo tengáis más a mano.

Pinchar aquí para descargarlo

ORACIONES INICIALES

Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
Oh buen Jesús, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame y mándame ir a Ti, para que con tus santos te alabe, por los siglos de los siglos. Amén.

Por la señal, de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme, y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

ESTACIONES

1ª ESTACIÓN: JESÚS SENTENCIADO A MUERTE

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Sentenciado y no por un tribunal, sino por todos. Condenado por los mismos que le habían aclamado poco antes. Y El calla...

 Nosotros huimos de ser reprochados. Y saltamos inmediatamente...

Dame, Señor, imitarte, uniéndome a Ti por el Silencio cuando alguien me haga sufrir. Yo lo merezco. ¡Ayúdame!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro.

2ª ESTACIÓN: JESÚS CARGADO CON LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Que yo comprenda, Señor, el valor de la cruz, de mis pequeñas cruces de cada día, de mis achaques, de mis dolencias, de mi soledad.

Dame convertir en ofrenda amorosa, en reparación por mi vida y en apostolado por mis hermanos, mi cruz de cada día.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro.

3ª ESTACIÓN: JESÚS CAE, POR PRIMERA VEZ, BAJO EL PESO DE LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Tú caes, Señor, para redimirme. Para ayudarme a levantarme en mis caídas diarias, cuando después de haberme propuesto ser fiel, vuelvo a reincidir en mis defectos cotidianos.

¡Ayúdame a levantarme siempre y a seguir mi camino hacia Ti!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro.

4ª ESTACIÓN: ENCUENTRO CON LA VIRGEN

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Haz Señor, que me encuentre al lado de tu Madre en todos los momentos de mi vida. Con ella, apoyándome en su cariño maternal, tengo la seguridad de llegar a Ti en el último día de mi existencia.

¡Ayúdame Madre!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro.

5ª ESTACIÓN: EL CIRINEO AYUDA AL SEÑOR A LLEVAR LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Cada uno de nosotros tenemos nuestra vocación, hemos venido al mundo para algo concreto, para realizarnos de una manera particular. ¿Cuál es la mía y cómo la llevo a cabo?

Pero hay algo, Señor, que es misión mía y de todos: la de ser Cirineo de los demás, la de ayudar a todos.

¿Cómo llevo adelante la realización de mi misión de Cirineo?

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro.

6ª ESTACIÓN: LA VERÓNICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESÚS

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Es la mujer valiente, decidida, que se acerca a Ti cuando todos te abandonan. Yo, Señor, te abandono cuando me dejo llevar por el "qué dirán", del respeto humano, cuando no me atrevo a defender al prójimo ausente, cuando no me atrevo a replicar una broma que ridiculiza a los que tratan de acercarse a Ti. Y en tantas otras ocasiones.

Ayúdame a no dejarme llevar por el respeto humano, por el "qué dirán".

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro.

7ª ESTACIÓN: SEGUNDA CAÍDA EN EL CAMINO DE LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Caes, Señor, por segunda vez. El Via Crucis nos señala tres caídas en tu caminar hacia el Calvario. Tal vez fueran más.

Caes delante de todos... ¿Cuándo aprenderé yo a no temer el quedar mal ante los demás, por un error, por una equivocación?. ¿Cuándo aprenderé que también eso se puede convertir en ofrenda?

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro.

8ª ESTACIÓN: JESÚS CONSUELA A LAS HIJAS DE JERUSALÉN

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Muchas veces, tendría yo que analizar la causa de mis lágrimas. Al menos, de mis pesares, de mis preocupaciones. Tal vez hay en ellos un fondo de orgullo, de amor propio mal entendido, de egoísmo, de envidia.

Debería llorar por mi falta de correspondencia a tus innumerables beneficios de cada día, que me manifiestan, Señor, cuánto me quieres.

Dame profunda gratitud y correspondencia a tu misericordia.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro.

9ª ESTACIÓN: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Tercera caída. Más cerca de la Cruz. Más agotado, más falto de fuerzas. Caes desfallecido, Señor. Yo digo que me pesan los años, que no soy el de antes, que me siento incapaz.

Dame, Señor, imitarte en esta tercera caída y haz que mi desfallecimiento sea beneficioso para otros, porque te lo doy a Ti para ellos.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro.

10ª ESTACIÓN: JESÚS DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Arrancan tus vestiduras, adheridas a Ti por la sangre de tus heridas.

A infinita distancia de tu dolor, yo he sentido, a veces, cómo algo se arrancaba dolorosamente de mí por la pérdida de mis seres queridos.

Que yo sepa ofrecerte el recuerdo de las separaciones que me desgarraron, uniéndome a tu pasión y esforzándome en consolar a los que sufren, huyendo de mi propio egoísmo.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro.

11ª ESTACIÓN: JESÚS CLAVADO EN LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Señor, que yo disminuya mis limitaciones con mi esfuerzo y así pueda ayudar a mis hermanos. Y que cuando mi esfuerzo no consiga disminuirlas, me esfuerce en ofrecértelas también por ellos.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro.

12ª ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Te adoro, mi Señor, muerto en la Cruz por Salvarme. Te adoro y beso tus llagas, las heridas de los clavos, la lanzada del costado... ¡Gracias, Señor, gracias!

Has muerto por salvarme, por salvarnos. Dame responder a tu amor con amor, cumplir tu Voluntad, trabajar por mi salvación, ayudado de tu gracia. Y dame trabajar con ahínco por la salvación de mis hermanos.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro.

13ª ESTACIÓN: JESÚS EN BRAZOS DE SU MADRE

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Déjame estar a tu lado, Madre, especialmente en estos momentos de tu dolor incomparable. Déjame estar a tu lado. Más te pido: que hoy y siempre me tengas cerca de Ti y te compadezcas de mí.

¡Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro.

14ª ESTACIÓN: EL CADÁVER DE JESÚS PUESTO EN EL SEPULCRO

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Todo ha terminado. Pero no: después de la muerte, la Resurrección. Enséñame a ver lo transitorio y pasajero, a la luz de lo que perdura. Y que esa luz ilumine todos mis actos. Así sea.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Se reza a continuación un Padrenuestro.

ORACIÓN FINAL

Te suplico, Señor, que me concedas, por intercesión de tu Madre la Virgen, que cada vez que medite tu Pasión, quede grabado en mí con marca de actualidad constante, lo que Tú has hecho por mí y tus constantes beneficios. Haz, Señor, que me acompañe, durante toda mi vida, un agradecimiento inmenso a tu Bondad. Amén.

Virgen Santísima de los Dolores, mírame cargando la cruz de mi sufrimiento; acompáñame como acompañaste a tu Hijo Jesús en el camino del Calvario; eres mi Madre y te necesito. Ayúdame a sufrir con amor y esperanza para que mi dolor sea dolor redentor que en las manos de Dios se convierta en un gran bien para la salvación de las almas. Amén.

Oraciones sugeridas por Nuestra Madre
Oración 1

Señor, yo creo, espero y te amo.
Te pido por todos los pobres pecadores,
te pido por mí.

Señor, hazme humilde de corazón
y dame tu Corazón para amarlo.
Que yo tenga un sagrario en mi alma
para que tu Hijo Jesús, Nuestro Dios,
esté dentro siempre.

Perdónanos a todos porque
Tú eres la Verdad y el Camino.

Señor, apiádate de mí
que soy un pobre pecador.

Oración 2

Misericordia, Señor.
Señor, aliméntame la fe.
Aparta de mí, Señor,
todo sentimiento malo,
todo aquello que me perjudique.

Ven, Señor, a mi corazón.
Hazme limpio, Señor, diáfano
y ser de verdad un hijo
de adoración y amor a tu corazón.

Oración 3

Gracias, Señor,
porque me hiciste para tí.

Gracias, Señor,
porque te encontré en mi vida.

Gracias, Señor,
porque eres para mí
mi Salvador.

Gracias, Señor,
porque eres para mí
mi Padre y Señor.